Cuando la fotografía se vuelve una válvula de escape. Iniciaba el 2018, la ilusión del año nuevo aún se sentía, con todo un nuevo panorama por delante, los propósitos y todo eso, cuando de repente, como una cubetada de agua fría, llegó una mala noticia. Sábado en la tarde, en una sala de espera, con la incertidumbre y el miedo acompañándome, caminado por los pasillos del hospital, sin darme cuenta, se quedo vacío el hospital, siento una sensación rara y a la vez tranquilízate, y decido sacar mi celular y fotografiar mi entorno. Estas son las fotos que tome ese día.